¿Qué es y cuándo hacernos una liposucción?

Verse y lucir bien, es el sueño de millones de personas en todo el mundo. Ello implica lucir una figura esbelta, libre de los desagradables “rollitos” que sitúan en la zona abdominal y en otras zonas de nuestro cuerpo. Es por ello, que debemos saber ¿qué es y cuándo hacernos una liposucción? a fin de conseguir esa tan anhelada silueta sin tener que gastar mucho dinero.

En primer lugar, comenzamos por lo básico: la liposucción consiste en un método quirúrgico mediante el cual se extrae grasa acumulada en diferentes zonas del cuerpo, principalmente en la papada, mamas, abdomen, brazos, nalgas, caderas, muslos, rodillas y hasta los tobillos.

La extracción de grasa, como es lógico, nos permitirá aplanar ciertas zonas y reducir medidas en otras. No obstante, cabe resaltar que este procedimiento quirúrgico no debe ser considerado un tratamiento contra la obesidad, sino una técnica para moldear el cuerpo mediante la eliminación del tejido adiposo sobrante.

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¿Cómo se aplica la liposucción?

Por ser un método quirúrgico, la liposucción es realizada bajo anestesia local, ya sea epidural o general, según lo considere el especialista. Ésta consiste en la introducción en el tejido adiposo de una cánula o jeringuilla especial conectadas a una máquina de vacío que extrae la grasa de la zona tratada mediante un mecanismo de aspiración.

La intervención tiene una duración aproximada entre una y dos horas, durante la cual el cuerpo pierde líquido, por lo lo que hace necesaria su restitución de los fluidos por vía intravenosa. En general, el paciente debe permanecer en el hospital de dos a tres días con el fin de evitar la formación de edemas y controlar la inflamación, el dolor y el sangrado.

En la fase de recuperación postoperatoria, el especialista colocará un drenaje en las zonas operadas para facilitar la eliminación de líquidos. Pero, además, colocará un vendaje compresivo para ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno, el cual deberá ser usado durante dos o tres semanas, aproximadamente.

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¿Quiénes son candidatos a una liposucción?

En general, las mejores candidatas o candidatos para una liposucción son personas sanas, con un peso normal y excesos de grasa bien localizados. Éstos, además, deben tener una piel sea firme y elástica, a fin de alcanzar un buen resultado estético.  Los pacientes que no tienen una piel elástica, moldeable, corren el riesgo de que ésta no se adapte al nuevo contorno, por tanto, queden colgajos que luego habrá que corregir con otra intervención de cirugía plástica. Por otra parte, la lipoescultura no está indicada en personas con problemas circulatorios, cardíacos o respiratorios.

Aquellos pacientes que han tenido una pérdida pronunciada de peso, de la cual se haya derivado un exceso de piel colgante, deber ser sometidos a otro tipo de cirugías, como la abdominoplastia o dermolipectomía, en las cuales se suelen aplicar liposucciones como método complementario, nunca al revés.  Como hemos dicho, la liposucción es una técnica segura. No obstante, es un requisito vital que ésta sea practicada por profesionalizados especializados, en quirófanos bien equipados y paciente cumpla cabalmente con las recomendaciones que brinde el médico tratante.

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Cuidados post-operatorios de una Liposucción

Como hemos dicho, la elasticidad de la piel del paciente es importante para realizar una liposucción, ya que al estar disminuida su capacidad, luego de la liposucción ésta puede quedar con irregularidades y zonas deprimidas, las cuales necesariamente deben corregirse mediante otras intervenciones.  

Ahora bien, la recuperación de una liposucción es progresiva. En general, los pacientes deben guardar un reposo relativo, entre tres o cuatro semanas, dependiendo de la extensión y áreas dónde se ha efectuado la lipoescultura. Los puntos serán retirados luego de ocho o diez días, una vez haya disminuido la inflamación y los hematomas (si hubiere) irán desapareciendo gradualmente.

Luego de la operación, los tejidos suelen quedar edematizados, tardando 3-4 semanas en reducir su volumen. Por ello, el paciente deberá colocarse una faja, así como medias o vendaje elástico sobre la zona tratada  para controlar la hinchazón y el sangrado, y para ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno. 

El especialista podrá administrar antibióticos para prevenir la infección.  Es importante destacar que los resultados de la intervención empezarán a ser notorios luego de un mes, pero serán completamente visibles hasta transcurrir entre 3 a 6 meses, aproximadamente. En algunos casos pacientes, este periodo puede alargarse hasta los 18 meses.

Por otra parte, es preciso resaltar que la grasa eliminada no volverá a regenerarse. Sin embargo, es posible que luego de la liposucción abdominal pueden quedar algunas células adiposas en la zona tratada y éstas pueden aumentar su volumen y deformar la zona. Este sentido, luego de la intervención el paciente debe mantener hábitos saludables, con una dieta equilibrada y la práctica regular de ejercicio físico.

Métodos para hacer una liposucción

La extracción de los excedentes adiposos en determinadas aéreas del cuerpo, puede realizarse bajo diferentes técnicas o métodos, según lo decida el especialista. Entre éstos tenemos:

  • Lipoaspiración convencional: consiste en colocar unas cánulas que rompen y extraen la grasa
  • Lipoaspiración con láser: se utiliza una fibra óptica en la región para transformar la grasa en aceite y luego se extrae con cánulas
  • Lipoaspiración ultrasónica: el método utiliza un ultrasonido para licuar la grasa y se extrae con cánulas más finas.

 

Riesgos ante una liposucción

Como en toda intervención quirúrgica, conlleva a ciertos riesgos asociados, que van desde los menores hasta los más graves. No obstante, si se sigue el protocolo médico y las recomendaciones del especialista, es un procedimiento seguro. En efecto, las estadísticas de una complicación a nivel mundial son mínimas, siempre que se realicen los estudios pre-quirúrgicos, se trate de una paciente sana y se practique en el ambiente adecuado y con un profesional calificado.

Entre éstos riesgos, se encuentran los siguientes:

  • Aparición de hematomas o asimetrías
  • Infección de las heridas
  • Aparición de cicatrices queloides (hipertrofiada) o piel ondulada
  • Traumas por embolia grasa (se puede producir en los vasos sanguíneos, por la grasa migra a través del vaso traumatizado y hace la embolia en algún sector).
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Diferencias entre liposucción y lipoescultura

Para evitar confusiones y delimitar ciertos conceptos básicos, los especialistas insisten en explicar bien las diferencias entre la liposucción y la lipoescultura. En primer lugar, la liposucción consiste en disolver la grasa sobrante y acumulada en cualquier parte del cuerpo (abdomen, cartucheras, brazos, espalda, cara, cintura, etc.) para luego extraerla a través de una cánula por un efecto de succión.  

Por tanto, cualquier técnica que cumpla esta doble condición de disolver la grasa y extraerla del cuerpo mediante un efecto de succión debe tenerse como una liposucción, tal como se ha explicado anteriormente. Esto incluye a la técnica aplicada con láser para eliminar la grasa de zonas de poca extensión.  

Ahora bien, la lipoescultura conlleva un concepto diferente. Estás consiste en modelar el cuerpo, de ahí que la palabra contenga el término escultura, y no se trata de eliminar la grasa allí donde sobra. Obviamente la lipoescultura procede a extraer la grasa, pero es sólo es una parte del procedimiento, ya que en muchos casos puede utilizar esa grasa sobrante para ponerla en otros lugares del cuerpo con el fin de darle una forma más atractiva.  Entonces, básicamente la lipoescultura se vale de la liposucción para cumplir con sus objetivos de moldear el cuerpo. Además, gracias a la tecnología actual, la grasa extraída puede ser procesada y reinyectada en otras zonas donde se necesite, es lo que se llama lipofilling.

Otra diferencia entre ambos procedimientos, es que en el caso de la liposucción tradicional pudieran quedar colgajos de piel, cutáneo-adiposo, demasiado grueso y pesado. No obstante, con la lipoescultura puede extirparse también la grasa superficial y, en todo caso, quedaría un colgajo mucho más fino y ligero que se retrae, creando así nuevas curvas y volúmenes enfatizando al máximo la propiedad de retracción de la piel.  

Finalmente, con la lipoescultura podremos quitar grasa de manera precisa donde queremos, logrando un modelado y silueta corporal con brillantes resultados estéticos. En muchos casos, la lipoescultura se emplea para la reducción de la adiposidad en glúteos con escasa forma y medida, en piernas con poca definición de contorno, en caderas con cúmulos excesivos de grasa, en abdomen y en la región de la papada, entre otros.

Al igual que la liposucción, la lipoescultura es realizada en un quirófano, y consiste esencialmente en la aspiración de la grasa mediante la introducción de una cánula conectada a una máquina de vacío o a una jeringa especial, según el caso, y realizando numerosos túneles en el área previamente marcada. Su principal ventaja, es que gracias a la lipoescultura se consigue una remodelación corporal más precisa y mayor que la alcanzada con la clásica liposucción profunda.

Equipo que trabajó en este articulo:
Brigitte - Escritora